Así pues, la selección catalana -bajo la renombrada Federación Catalana de Foot-ball Asociation- y la selección centro fueron los señalados para disputarse el título, camisetas de futbol replicas pese a que estaba establecido el formato triangular hasta el último instante. La selección catalana se proclamó finalmente vencedora de la segunda edición de la Copa Príncipe de Asturias. En la tercera edición acudió la selección cantábrica -dependiente de la Federación Regional Cantábrica de clubs de Foot-ball, fundada en 1915- englobando a las provincias de Oviedo y Santander aprovechando una nueva ausencia de la selección norte que aún se encontraba en disputas internas. Criticado en medios y afición por no recomponer el equipo titular con nuevos jugadores y no tener una idea clara en su juego, el punto de inflexión que supuso la final de Kiev dejó entrever varios problemas estructurales y de conceptos, más allá del compromiso de unos veteranos jugadores.




